24 de noviembre de 2010

Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela: su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. 


Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.

Carlos Ruiz Zafón - El juego del ángel

5 comentarios:

Ignacio Sánchez dijo...

jo, ya pensaba que te iban a publicar algo xD

.A dijo...

su alma si que no tiene precio..

Alicia Alina dijo...

Muy buen blog, me gusta y te sigo. Una invitación al mío:

globosagua.blogspot.com

Alba dijo...

Me encanta tu blog, te sigo :)
mua

María dijo...

Acabo de descubrir tu blog por casualidad, está superchulo. Bucearé más por aquí ^^
Te invito a pasarte por el mío cuando te apetezca:

www.arboldeluz.com

Besos desde mi árbol

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