12 de diciembre de 2010

Vive esperando que un extraño se acerque y la dibuje un susurro que la haga volar; volar tan alto como su imaginación ,que de tan arriba que la lleva, aparece el vértigo a equivocarse de destino. Y deja todo aquello que algún día soñó por el miedo a equivocarse, entonces, impaciente se apresura saber el final de los libros que devora día tras día, esperando encontrar un final perfecto que encaje con su vida.

Pero los finales perfectos nunca llegan, y los extraños vestidos [de príncipes] de color azul destiñen. Por tanto, su única solución será fijar la vista en el astro rey para quedarse ciega por unos segundos y así valorar más la REALIDAD  que la rodea.

24 de noviembre de 2010

Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela: su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. 


Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.

Carlos Ruiz Zafón - El juego del ángel

21 de noviembre de 2010


-Haizea no quiere que la presten atención, sabe que detrás de su sonrisa se esconden mil lágrimas… pero ni la apetece decirlo, ni lo ve necesario. No es por hacerse la víctima, ni mucho menos, simplemente siente que si abre la boca para remover algo de su interior, algo malo se va a despertar. Agobio, muchísimo agobio, y unas ganas de salir corriendo increíbles. Se podría decir que está llegando al límite de pánico.
Quiere volar, la da igual lejos o cerca. Pero quiere volar. Volar para no vivir en esta ciudad que la acorrala entre cuatro muros. Quiere vivir en otra ciudad que la devuelva las ganas de vivir, que la devuelva las ganas de sentir la música y que la erice la piel. Otra ciudad donde consiga que sus mañanas no sean del color fracaso. Otra ciudad, otra casa, otra cama, otra ventana, otros estudios, otro trabajo…
- ¿Y cómo sabes tan bien todo lo que siente Haizea? 

17 de noviembre de 2010


La chica con la sonrisa rota se cree tan minúscula en el mundo que al final acabará teniendo razón. Está tan segura de ello que se ha acostumbrado a su soledad. Pero está contenta, su independencia con el mundo  la hace ser quien es. Inocente, piensa que las prisas no llevan ningún sitio y que el odio es solo un monstruo relleno de caramelo, al que si muerdes, saldrá toda su dulzura a borbotones.
La gusta espiar a los enamorados y siente que el día que la espíen a ella todo girará y entonces las nubes sabrán a mermelada de fresa y las cafeterías regalarán chocolate caliente.
Pero tiene un secreto inconfesable del que se avergüenza enormemente… a pesar de tener un corazón libre la falta valor para casi todo. Aunque a veces casi, quiere decir TODO… solo que ella lo ve una exageración.

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