21 de noviembre de 2010


-Haizea no quiere que la presten atención, sabe que detrás de su sonrisa se esconden mil lágrimas… pero ni la apetece decirlo, ni lo ve necesario. No es por hacerse la víctima, ni mucho menos, simplemente siente que si abre la boca para remover algo de su interior, algo malo se va a despertar. Agobio, muchísimo agobio, y unas ganas de salir corriendo increíbles. Se podría decir que está llegando al límite de pánico.
Quiere volar, la da igual lejos o cerca. Pero quiere volar. Volar para no vivir en esta ciudad que la acorrala entre cuatro muros. Quiere vivir en otra ciudad que la devuelva las ganas de vivir, que la devuelva las ganas de sentir la música y que la erice la piel. Otra ciudad donde consiga que sus mañanas no sean del color fracaso. Otra ciudad, otra casa, otra cama, otra ventana, otros estudios, otro trabajo…
- ¿Y cómo sabes tan bien todo lo que siente Haizea? 

3 comentarios:

Unai dijo...

Vaya, Haizea, nombre vascos que le viene como anillo al dedo al párrafo debido a su significado, me gusta mucho como escribes,por cierto, la música del blog, magnífica.

Te seguiré mas constantemente.
Un saludo, Unai.

Nerea dijo...

volar muy lejos de aqui.. volar como el viento, sin preocupacion. Eres grande!

.A dijo...

siempre sabrems cm volver a volar..

Otros textos