16 de abril de 2009

Tápate los oídos.

¿Qué oyes? O aun mejor, ¿Qué escuchas?

Es como un motor de un avión.

Es como una ráfaga de aire.

Es el ritmo que marca tu corazón.

Escuchas lo insonoro, hasta una caricia tiene sonido y está viva.

Y aun puedes escuchar más.

Concéntrate.

Es tu conciencia llamando a la puerta.

Déjala pasar por una vez, y redescúbrete por dentro.

Es solo un segundo, y reconócete.

¿Eres lo que creías que eras?

¿Si? ¿No?

Hay que saber diferenciar entre oír y escuchar.

8 comentarios:

Marina dijo...

hay tantas cosas que tenemos que aprender a diferenciar...


Un beso cielo^^

Isabel, la reina Vergara I de España y V de Alemania dijo...

Saber diferenciar oir y escuchar, es fundamental. Lastima que mucha gente no sepa hacerlo.

Bonita entrada ;)

un beso

Isabel, la reina Vergara I de España y V de Alemania dijo...

Saber diferenciar oir y escuchar, es fundamental. Lastima que mucha gente no sepa hacerlo.

Bonita entrada ;)

un beso

laura dijo...

Es importante saber eso, cosa que mucha gente oye, pero no escucha, bonita forma de expresarlo.
Un beso!

Misha dijo...

De tanto en tanto va bien cerrar los ojos y escuchar lo que tiene que decir tu corazón. Como siempre profundo y revelador. Cada dia mejor!
unbesomuygrande
:D

àngela dijo...

Para mi que ese sonido eres tú llamando a la puerta con una gran sonrisa, si me concentro hasta la veo y todo.

Proyecto de Escritora dijo...

Veo que has vuelto de tu viajecito muy inspirada...hay que aprender a conocernos por dentro para poder mostrarnos a los demás.
Hay qye escuchar más.
Besos!!

Quijo dijo...

Es una gran diferencia...que no todo el mundo sabe ver ciertamente ...Un abrazo!

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