17 de febrero de 2009

Pesadillas


El cielo se tiñe de rojo. La oscuridad comienza a comerse el azul del cielo.

Los monstruos de tu conciencia comienzan a salir. Lo ves todo de otra manera y agudizas los sentidos para lo que pueda pasar.

Empiezas a correr por el pasillo, lo sientes, giras la cabeza y ves una sombra persiguiéndote…

Cierras los ojos, respiras fuerte y te dices que tienes que echarle valor, este es tu sitio y nada debería tener el valor de asustarte.

Retrocedes sobre tus pasos y vas investigando en cada rincón, tienes miedo, sí, pero lo afrontas.


Vas encendiendo todas y cada una de las luces, mirando debajo de las camas y detrás de las puertas… Nada, no ves nada. Y solo te queda una sola habitación por revisar, ¿qué verás dentro? ¿te atreverás a cruzar la última puerta? Por supuesto, nadie puede contigo. La abres de una patada y la observas detenidamente… Imposible. Vacío. Huyes hacia tu cuarto avergonzada por tu actitud, tu imaginación te ha vuelto a vencer.

Y a pesar de todo, sigues tapándote con la manta hasta los ojos y atenta a cualquier ruidito sospechoso de fuera de la habitación.

6 comentarios:

Alejandro dijo...

Lo importante del miedo es saber afrontarlo, y parece que se te da bien ^^

Que se te acerquen las pesadillas... que te las comes :D

unBeso

aLba dijo...

y si el miedo me invita a jugar .... le doy la cara y le digo que no :)

Deep dijo...

necesito el correo con el que accedes al blog, para poder invitarte a leerlo

Lasarshe dijo...

Y es que el miedo es el peor compañero.

Un beso (:

àngela dijo...

maldito miedo!

Marie Augustine. dijo...

"Siempre encuentras algo entre la mierda
que no tiene desperdicio"

muy buena esa frase.

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